Apoyo familiar

Cómo ayudar a un familiar a practicar la audición

Para familia y amigos3 min de lectura· Revisado

Cuando un padre o un ser querido empieza con audífonos, la familia marca una gran diferencia. Usted no tiene que arreglar nada. Acompañar la práctica y quitarle presión ya ayuda muchísimo. Aquí tiene por dónde empezar.

Empiece por quitar presión

Adaptarse a los audífonos puede dar vergüenza o cansar. Muchas personas mayores dejan de usarlos porque el sonido las abruma y nadie las acompaña en ese primer tramo.

Lo más útil que puede hacer es tratarlo como algo normal y sin drama. Nada de regañar por subir el volumen ni de recordar cada palabra que se le escapa. Un tono tranquilo hace que su ser querido quiera seguir.

Facilite las conversaciones en casa

Cambios pequeños en cómo hablan en casa le allanan el camino. No hace falta gritar. Al gritar se distorsiona el habla y cuesta más entender, no menos.

Ponerse de frente, a buena luz y sin la tele de fondo suele ayudar más que subir la voz.

Mírelo de frente cuando hable, para que vea su cara

Hable a ritmo normal y con claridad, sin gritar

Baje la tele o la música antes de empezar a hablar

Si no le entendió, repita con otras palabras en vez de repetir igual más fuerte

Su papel es acompañar, no hacer la práctica por él ni corregirlo todo el tiempo.

Practiquen juntos, poco a poco

La práctica de escucha va bien en tramos cortos y seguidos. Unos minutos casi todos los días son fáciles de mantener; una sesión larga cansa y se acaba dejando.

Puede sentarse a su lado durante la práctica sin tomar el control. Deje que responda solo. Su presencia tranquila hace que se sienta acompañado, no examinado.

Apunten a unos pocos minutos casi todos los días

Deje que responda por su cuenta, sin adelantarse

Celebren los avances pequeños sin exagerar

Su voz es una gran herramienta

Practicar con una voz conocida ayuda. Una voz familiar se entiende con menos esfuerzo que una desconocida. Su cerebro ya conoce el ritmo y el tono de las personas cercanas.

Eso convierte las charlas del día a día (la comida, una llamada, una historia de sobremesa) en práctica de verdad. Cuanto más lo escucha a usted, más fácil le resulta seguir su voz.

Dónde entra SoundSteps

SoundSteps le da a su ser querido una forma guiada de practicar por su cuenta, entre las conversaciones con usted. Empieza con un chequeo de escucha corto y luego sube la dificultad al ritmo que él sostenga.

Usted puede ayudarlo a empezar y estar a su lado los primeros días. Después, la práctica corta y diaria es algo que puede hacer solo, con usted animando desde cerca.

Preguntas frecuentes

¿Cómo ayudo a un padre a acostumbrarse a sus audífonos?

Quítele presión, hable de frente y sin gritar, y acompáñelo en sesiones de práctica cortas y regulares. Su papel es apoyar y animar, no hacer la práctica por él.

¿Debería hablar más fuerte con alguien que usa audífonos?

No. Gritar distorsiona el habla y cuesta más entender. Póngase de frente, hable a ritmo normal con claridad y baje el ruido de fondo antes de empezar a hablar.

¿Cuánto deberíamos practicar juntos?

Unos pocos minutos casi todos los días son fáciles de mantener. Volver a menudo es lo que construye la habilidad.

¿Sirve de algo practicar con mi propia voz?

Sí. Una voz conocida se entiende con menos esfuerzo que una desconocida, y uno mejora sobre todo con las voces que oye a menudo. Por eso las charlas de cada día con usted cuentan como práctica.

¿Y si mi familiar se frustra y quiere dejarlo?

Es normal al principio. Mantenga las sesiones cortas, celebre los avances pequeños y evite corregir cada error. Un tono tranquilo hace que quiera seguir intentándolo.

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Empiecen la práctica juntos

Ayude a su ser querido a hacer el chequeo de escucha gratuito. Luego, unos minutos al día de práctica guiada, con usted animando desde cerca.